lunes, 18 de agosto de 2008

A mis quince y diez

(Suena la música de A mis cuarenta y diez, de Sabina, en el Mustang que alquilamos el fin de semana pasado, con el ruido de motor característico, del coche y de sobrepasar en diez millas en límite de velocidad, atravesando una de las llanuras a las que tanto espero acostumbrarme)

A mis quince y diez,
quince y trece dicen que aparento,
más antes que después,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar 
en darme cuenta, de a quién se le ha ido la cabeza,
de resignarme a llenar mi lista negra
(perdón por la proeza).
Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un minuto,
sólo derechos de amor,
un "bujero" en mi corazón y un par de setas crudas,
a condición de que
me feliciten antes de la una.
Y, cuando, a mi Cecilia,
le escueza el alma y pase la varicela,
y una mesa camilla,
marque la edad de veras de mi Lorena,
tendrán un mal recuerdo, una caja vacía
y un teléfono que les cuelgue,
por cada cumpleaños que un día
dejaron pasar a su suerte.
Pero sin prisas, que, a las listas
de réquiem, nunca fui aficionada,
que, las velas de cera, que soplaré,
no están siquiera plantadas,
que, el tío, con quien he de hacer la celebración,
no me ha dado todavía un regalillo,
que, para ser entendible, esta canción
la tienen que leer mis olvidados amigos.


Le doigt sur la plaie

miércoles, 13 de agosto de 2008

Sense cap cap - Sin cabeza cabeza

La vida al treball és més avorrida que tota la resta -el resto- de descobriments que faig quan isc d'ella, qui ho diria... Vens -vendes- per a descobrir física més enllà del model estàndar (teòricament) i acabes descobrint Amèrica! I és que no tinc cap -cabeza/jefe/cabe/fin/ningún-o-. Per ara. No tinc cap en cap dels sentits, malgrat -malogrado- que ara em referesc més ben bé a aquest cap: Dísese de la persona encarregada de dirigir el treball d'un individu. I no és que no n'estiga acostumada, ja sabeu..., però aquesta sensació tan familiar de vindre al despatx sense saber molt bé per a què, ja em sobra. 



Sort he tingut que aquesta setmana m'han entretingut amb els meravellosos CURSOS DE SEGURETAT. Sí, ara sóc una persona súper segura, ja m'he desfet de la confosa personalitat adolescent que normalment m'envoltava per a convertir-me en una autèntica gringa paranoica! Paranoica però segura, com es menja això?



Com sabeu, estic en un laboratori que pertany al departament de seguretat del govern EEUUà -EEUUano-, de manera que ací les coses se les prenen seriosament. Tan seriosament que et fan seguir uns cursos on line -en línea- i en persona sobre totes les normes de seguretat quant al treball, la informació virtual, el medi ambient, les persones que t'envolten, les amenaces, els incendis, l'assetjament (ara Regi i Montse riuen), la radiactivitat, les drogues, la transferència d'informació... I finalment et fan un test que has d'aprovar amb un 80% de respostes encertades -encertadas- i que si supens -suspense- has de tornar a repertir-lo al dia següent, i si suspens -suspense- has de tornar a repetir-lo a la setmana següent, i si supens -suspense- has de tornar a repetir-lo als sis mesos, i si suspens -suspense- has de tornar a repetir-lo..., ah no, ahí ja prenen mesures según las circunstancias a la moda, com diria un absurd anomenat Eugeni.  



Jo vaig aprovar pels péls -pelos pélos-, després d'unes sis hores de classe seguides en un lloc apartat de Los Alamos, després d'atendre com si se me n'anés la vida amb això (i se me n'anava! de cap -cabeza/jefe/cabe/fin/ningún-o- de les maneres volia tornar a repetir-ho!)..., vaig fer el test i vaig vaig aprovar -a probar-. Era amb apunts, això sí, de manera que em podia haver estalviat tota l'atenció que li vaig dedicar... Però bah! Si no no hauria sentit coses tan interessants com que la radiactivitat que reps -reptas- en un lloc on ha hagut material radiactiu no és més que la que reps -recibes- simplement pel fet d'estar en la natura, o que menjar 200 plàtans pot ser tan perillós com exposar-se a la dita radiació (el potasi -potara/vomitara- en certes quantitats resulta radiactiu), qui es menja 200 plàtans?! Què va! La radiactividad es tu amiga. Ni tampoc no hagués vist un vídio sobre la seguretat en el treball, més semblant a una pel.li porno dels 80 que a altra cosa, però en la que el diàleg no acaba prompte per donar lloc a orgies multitudinàries sinó que més ben bé esdevé -está por venir- així: 

(Pel.li descolorida, cabells cardats, ulleres mampara)
- Hi Jack.
- Hi Leslie. 
- What are you doing in lunch time?
(De sobte els cau el sostre a sobre)

(Pel.li descolorida, cabells cardats, ulleres mampara)
- Hi Larry.
- Hi Walter.
- What are you doing this weekend?
(De sobte els atropella una persona asseguda en una cadira amb rodetes, per supost amb fatals conseqüències)

(Pel.li descolorida, cabells cardats, ulleres mampara)
- Hi.
(De sobte xoquen tres persones, una cau per les escales, l'altra rebota cap enrere i tropessa amb un calaix que algú ha deixat obert anteriorment, mentre que la tercera fa tres voltes de campana i altre home l'empoma i li diu:)
- What are you doing in lunch time?
(I de sobte, els cau es sostre a sobre)

Vaja, que anar a treballar és molt més perillós que conduir per la carretera amb tronades i amb el risc de què et succione un tornad -tornado-, no? I després em diuen paranoica!!

Toootal, que ací estic contant-vos les meues desventures laborals mentre que ara, a Campillos, la plaça rebosa -so zorra- de gent amb birres a la mà al so d'un pasodoble... ¡HellHull, sácame a bailar!

Never bend your head. Hold it high. Look the world straight in the eye.
Hellen Keller.

I com diria 3.14có:

Molts records -muchos récords-.

lunes, 11 de agosto de 2008

"¡¡Un tornado Paaaau, un tornadoooo!!"

Voy a contar mis miserias: 

La verdadera razón por la que yo estudié física, la razón real que me hizo declinarme por esta locura que no realza mis encantos, el detonante principal de la decisión que espero no me marque la vida..., es que no superé lo de Dorothy. Dorita! Totó! No sé cuántas veces vi El Mago de Oz cuando era pequeña pero oye, aquello de los tornados recorriendo "los pasillos" de Kansas me tenía entusiasmada. Yo, que entonces pensaba que de mayor sería intrépida reportera, aventurera, despreocupada, arriesgada, desatada, despendolada, desmelenada, alocada... Pim pam pum, de aquí pa'llá, vamos que nos vamos, sube que te cojo, salta que me tiro, vamos de paseo pi pi piii..., resulta que el domingo pasado me vi en medio de "los pasillos" de Nuevo Mexico (igualitos a los de Kansas) rodeada de 575 tormentas (es que como es una llanura interminable, inmensa e infinita puedes verlas todas) conduciendo un coche a 400 km de mi casa de aquí, a 4000 km de mi casa de Valencia y a 40000 km del siguiente pueblo (y diréis "¡menuda incogruencia este último apunte!", pues no, es una sensación real y contrastable, cuando estás en cualquiera de estas llanuras tienes una profunda e intensa sensación de lejanía). Y entonces fue cuando pasó:

Una pequeña nube de polvo se levantó del suelo insinuando para aquellos ojos que quisieran verlo un tímido remolino... Cuatro granitos de arena mal avenidos que a los pocos segundos volvieron al suelo. Pero yo, que llevo toda la vida esperando ver uno de esos, que además tenía la sensación de estar a punto de morir rodeada de todas esas tormentas y tan lejos de todo, yo, con mi cabeza de chorlito que tantas veces adorna mi vida, traduje esa imagen en mi cabeza de esta forma:



Y entonces fue cuando grité aquello de "¡¡Un tornado Paaau, un tornadooo!!". Y HellHull casi me mata después de morirse del susto... A partir de entonces estuve con un estado de excitación que no se me pasó hasta llegar a Los Alamos, cuando ya me aseguré de que salimos vivos de todas esas tormentas. Sin embargo, si habláis con HellHull os dirá "un viaje precioso donde a lo lejos veíamos tormentas, una imagen espectacular, bonita, relajante, no me he sentido mejor en mi vida, una paz...,  y sin ningún peligro, por supuesto". Yo percibí justo lo contrario. Sí, se me cayó el mito, la intrépida reportera se cagó en los pantalones literalmente (no, literalmente no), y la parte aventurera, despreocupada, arriesgada, destada, despendolada, desmelenada y alocada que tenía pensada para mí la mandé a Oz, lugar al que, por cierto, espero ir este verano... 



Atardecer en Oz

    

HellHull encontró rotíferos en Oz

miércoles, 6 de agosto de 2008

El pan y el circo de cada día dánosle hoy

Lo de "desastres" del título del anterior post, por no dejar las cosas así a medio decir, iba referido básicamente a esto:


No me voy a poner moralista, pero a ver si lo entiendo: O sea, que no puedo decir la palabra "nuclear" cuando en inmigración me pregunten qué es lo que voy a hacer aquí, pero oye, es entrar en Los Alamos, The Atomic City, y empezar a saturarse mis ansias de consumismo americano con camisetas como esta:




Pensaba que tirar bombas era malo ("bad guys" do that) y que el Proyecto Manhanttan estaba peor visto, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando al ir al museo de ciencia nos encontramos con un "We are proud about that", que no se puede leer pero se huele, se huele por los rincones. No es que esperáramos un "We apologize about that" contante y sonante porque ya se sabe, pero al menos un poco de vergüenza, de esa que también se huele cuando vas al museo Le Mure de Berlín (toma mocarro). En fin... The Atomic City! Donde nadie se avergüenza de utilizar este emblema como estandarte de la física; que no voy a ser yo la que esté en contra del conocimiento subatómico, pero coño, la fotito de la bomba por doquier... (lo de "doquier" es una aportación de HellHull en mi subconsciente) Y ahora sí, poniéndome un poco moralista: It's not science but its application, press the botton please!


HellHull, con una vida menos intensa, más introspectiva si cabe, aguarda en casa mi llegada acompañada de cacareos; ve pasar impasible la vida a su alrededor, se deja deleitar por la belleza de la naturaleza que lo rodea (los dos árboles y el césped que se ven tras la ventana), hace conjeturas sobre la vida pero no llega a ninguna conclusión, ríe, duerme y vuelve a reír... Yo soy la guapa y él es el simpático, como siempre ha sido y como debe ser, y así vamos tirando... Nosotros, que los cánticos a dios se los solemos dedicar a las cervezas, hemos venido a parar a un lugar donde la proporción iglesias:pubs es de 10:1, esto además de una cura espiritual va a ser una desintoxicación en toda regla. 

Eso sí, ¡son la mar de simpáticos!

sábado, 2 de agosto de 2008

País de Contrastes y Desastres

(Suena la música de Hotel California, a poder ser la versión de Manzanita)

Welcome to see Motel Super 8
such a lovely place
such a lovely place
...

No dormimos en un motel de carretera pero casi, porque los de aquí no se atreven a llamar a Albuquerque "carretera", pero no nos preocupemos, en cuanto les dé un ataque de sinceridad, lo harán. Ingenua de mí, que reservé una habitación en el Motel Super 8 Midtown pensando en estar cerca del centro de la capital de New Mexico, y me encontré con un descampado en el que han sustituido los arbustos por asfalto. Don't pass nothing! En realidad lo único que queríamos era comer y dormir, y eso nos lo ofrecieron.

¡Pues ya estamos aquí! Los Alamos... ¡¡LOS ALAMOS!! Imaginad cualquier pueblo pequeño de Cuenca, coged las casas y sustituidlas por pequeñas mansiones prefabricadas, separadlas unas de otras de manera que quepa al menos un grupo de boy scouts entre ellas, escoged una calle y ensanchadla, escoged otra paralela y ensanchadla también, en una de ellas poned tres gasolineras y un McDonalds, en la otra poned un centro comercial, tres restaurantes y varias tiendas, y venga, vamos a tirar la casa por la ventana, poned un lago artificial, un cine y una piscina cubierta también. El hipotético pueblo de Cuenca suponemos que está encima de una montaña, bien, pues coged esa montaña, engrandecedla y convertidla en meseta, coged la meseta y dadle un tono a lo lejano oeste. Añadid también unas cuantas familias, un par de ciervos y un cuervo, repartidlos de manera que no se encuentren más de una vez al día. Voilà! He aquí Los Alamos. Ah, bueno..., y a unos 2 km poned un Laboratorio de Física artífice años ha de la bomba atómica.  Y la guinda: ¡Estamos entre cañones!